Si no se sufre, no se GANA.
De la desazón del 1-1 al extasis con el gol de Castillejos.

Jorge Broun (3): Lo probaron poco y sobre el final, cuando lo llamaron flaqueó. En una pelota decisiva fue demasiado flojo y su error casi le cuesta dos puntos. Tuvo una buena en el comienzo del complemento pero no resalta su actuación.

Paulo Ferrari (5): Directamente osciló entre volante y delantero, el Loncho se mostró siempre por izquierda y si no hizo un mejor partido fue quizás porque no lo buscaron tanto. De igual manera, jugar tan adelantado lo hace perder sorpresa y a veces es reiterativo. Al mismo tiempo fue incansable por su sector y fundamental en el gol de la victoria.

Nahuel Valentini
(5): Rápido en los cruces cuando le tocó jugar mano a mano, salvó bien en el primer tiempo en la más clara del rival y hasta ganó un par de veces en el área rival. Cometió algunos foules infantiles, e incluso otros que no le cobraron, cosa a revisar.

Matías Lequi (5): Con poco trabajo algunas veces hasta se lo vio animarse a romper líneas e irse al ataque. Fue importante a la hora de sacar el equipo pero no lo exigieron mucho por su sector.

Germán Rivarola
(3): Difícilmente Pizzi pueda sostener mucho más a Rivarola en el equipo. Llega poco y a destiempo a la hora de ir al ataque y muestra flaquezas a la hora de defender. No se ve una evolución en su físico más allá de la buena pretemporada y es una señal de alerta.

Julio Mozzo
(4): Irregular partido del pelado, le costó un buen rato acomodarse en el medio y si bien no tuvo mucho trabajo, se lo notó impreciso con la pelota. Tuvo enfrente un equipo que atacó menos de lo de costumbre, pero así y todo mostró varias falencias.

Federico Carrizo
(4): Tremendamente intermitente, pasaba de una electrizante corrida a fallar pases simples. Se lo nota falto de confianza y eso para un jugador de su estilo es algo mortal. Está lejos de su nivel, pero en leves destellos muestra que tiene condiciones para dar muchísimo más.

Jesús Méndez
(7): Así como en su último paso hacía diferencia, otra vez el ex Boca demostró estar a otro nivel. Con sus particularidades a cuesta, intentó ser la manija de un equipo que tuvo demasiado vértigo y poca pausa. Fue por lejos el que mejor trató a la pelota, para nada poca cosa.

Ramiro Costa (4): De menor a mayor en un solo tiempo en el cual, encima terminó amonestado. El problema es que el piso fue tremendamente bajo y no alcanzó para que a la hora de la compensación eleve más la nota. Muestra cosas interesantes pero por ahora no está a la altura de la categoría.

Antonio Medina
(4): Poco aporte de Chucky, quien nunca pudo conectarse ni con los volantes ni con Castillejos. No tuvo la pimienta de otras veces y eso provocó que termine siendo reemplazado cuando el equipo tenía que ir a buscar el triunfo.

Gonzalo Castillejos
(6): El delantero vive del gol, y no hay vueltas que darle. ¿Tuvo un buen partido? Sinceramente no, la pelota le llegó poco, por arriba alternó derrotas y triunfos y solo pudo generarse una clara. Pero a la hora de hacer la diferencia allí estuvo, y con solo empujarla hizo estallar a todo el estadio de alegría.

Ricardo Gómez
(6): Interesante aporte del tucumano que demostró por qué es el titular. Fue profundo por la banda, desbordó una y mil veces y tiró buenos centros. Le metió una pelota bárbara a Biglieri para que le ceda el primer gol a Monje.

Leonardo Monje (6): Ilusiona ver al chileno en cancha, en los dos encuentros oficiales de este 2012 fue clave a la hora de torcer la historia del partido. Hoy no solo tuvo el gol, sino que se lo vio activo, encarador y siempre punzante. Una alternativa altamente potable para el entrenador.

Santiago Biglieri
(7): Si Biglieri necesitaba de un buen partido en Central ese fue definitivamente el de hoy. Clave en los dos goles, primero cediéndole el tanto al chileno en la apertura del marcador, y luego, recibiendo, girando y asistiendo a Castillejos para el tanto del triunfo. En ambas ocasiones sus compañeros solo debieron empujarla abajo del arco. Con este nivel, en el que se lo vio pocas veces, le mete presión al técnico para ser titular.